viernes, 17 de julio de 2009

Oscurecía…
Mientras tú me espiabas cerca al arbusto azul, yo me secaba las manos que antes estaban mojadas del agua enlodada que penetraba las costuras de mis guantes, miré al arbusto y escuché llamados pero vi la misma sombra que antes tomaba descansos días enteros y yo caminaba por la ciudad sin el calor que emanaba esa mancha grisácea…
Sentíamos…
Antes sentíamos,
Antes sonreíamos y nos perdíamos en los tejidos de dos pares de brazos fuertes; antes.
Mientras oscurecía en tu arbusto azul, aquí cerca al lago había luz y el sol nacía en cada pestañeo, aquí planté más arbustos mientras no estabas, mientras decidías entre amar y vender copias sombreadas a todos los personajes de allí…
Ahora… Amanece
Vuelvo a creer cada vez que el viento se enloquece entre mi pelo, en mis dedos; vuelvo a creer siempre en la vida y en la felicidad, a veces lloro y me arden las heridas en mi cuerpo, a veces muero.
Y muero para nacer otra vez, aquí cerca a tu arbusto sin necesitar de la sombra que me espía en cada segundo inanimado.
Eres dulce pero ahora descubrí que me agrada el ácido limón…
Puedo recordarte a veces y es un recuerdo ajeno a vos.
Fiorella.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"Antes sentíamos,
Antes sonreíamos y nos perdíamos en los tejidos de dos pares de brazos fuertes; antes"

¿antes?

A veces pierdo la noción de tiempo, ¿hace cuanto desaparecí?

anderson camilo tellez sanchez dijo...

Se dejo el Blog Aparte

... Casi como la piel de un gato, como un corazón palpitante, ¿lo escuchas?

... Casi como la piel de un gato, como un corazón palpitante, ¿lo escuchas?
Gracias por no gritar.