Oscurecía…
Mientras tú me espiabas cerca al arbusto azul, yo me secaba las manos que antes estaban mojadas del agua enlodada que penetraba las costuras de mis guantes, miré al arbusto y escuché llamados pero vi la misma sombra que antes tomaba descansos días enteros y yo caminaba por la ciudad sin el calor que emanaba esa mancha grisácea…
Sentíamos…
Antes sentíamos,
Antes sonreíamos y nos perdíamos en los tejidos de dos pares de brazos fuertes; antes.
Mientras oscurecía en tu arbusto azul, aquí cerca al lago había luz y el sol nacía en cada pestañeo, aquí planté más arbustos mientras no estabas, mientras decidías entre amar y vender copias sombreadas a todos los personajes de allí…
Ahora… Amanece
Vuelvo a creer cada vez que el viento se enloquece entre mi pelo, en mis dedos; vuelvo a creer siempre en la vida y en la felicidad, a veces lloro y me arden las heridas en mi cuerpo, a veces muero.
Y muero para nacer otra vez, aquí cerca a tu arbusto sin necesitar de la sombra que me espía en cada segundo inanimado.
Eres dulce pero ahora descubrí que me agrada el ácido limón…
Puedo recordarte a veces y es un recuerdo ajeno a vos.
Fiorella.
2 comentarios:
"Antes sentíamos,
Antes sonreíamos y nos perdíamos en los tejidos de dos pares de brazos fuertes; antes"
¿antes?
A veces pierdo la noción de tiempo, ¿hace cuanto desaparecí?
Se dejo el Blog Aparte
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